SANÁ, YEMEN – Las Fuerzas Armadas de Yemen anunciaron la ejecución de tres operaciones militares «cualitativas» con aviones no tripulados (drones) contra objetivos militares del régimen sionista en los territorios palestinos ocupados. Estas acciones fueron llevadas a cabo por la fuerza aérea no tripulada yemení.
Dos de las operaciones tuvieron como blanco objetivos militares enemigos en las zonas de Yafa y Aselon, mientras que la tercera se dirigió específicamente al puerto de Aifa, ambos en la Palestina ocupada.
Un portavoz de Yemen reafirmó que el país, con su pueblo leal, su liderazgo fiel, su ejército y su confianza en Dios, «no abandonará sus deberes religiosos, morales y humanitarios hacia el pueblo palestino, la mezquita de Al-Aqsa y sus hermanos en Gaza», quienes sufren asesinatos y hambruna debido a la agresión y el asedio.
Yemen, Un Paradigma de Resistencia y Guardian de la Justicia Internacional
El analista internacional Juan Alberto Sánchez Marín, al ser consultado sobre el impacto de estas recurrentes operaciones, subrayó que el papel de Yemen es «determinante a nivel estratégico y en todo sentido». Según Sánchez Marín, Yemen, con su resistencia y sus «acciones valerosas» contra Israel, «marca actualmente el camino en relación con la causa palestina» a nivel regional y global.
Yemen ha demostrado ser un «paradigma de resistencia a lo largo del tiempo», habiendo soportado los embates de una poderosa coalición de naciones «codiciosas» como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, y países de Asia occidental y Europa. A pesar de ello, es un país que «hace valer la justicia en la región». El analista señaló que, a raíz de su postura «decidida» contra los abusos y el genocidio perpetrado por Israel, Yemen ha sido objeto de ataques de Francia, Reino Unido, Estados Unidos y del propio Israel.
Sánchez Marín criticó severamente la ineficacia de organismos internacionales como el Consejo de Cooperación del Golfo, la Liga Árabe y la Cooperación Islámica, cuyas declaraciones, aunque no inútiles, son «insuficientes», ya que «mientras se discuten y emiten esas declaraciones, la población muere». También acusó a las Naciones Unidas de ser un «organismo inutilizado por Estados Unidos y por los intereses de la entidad sionista de Israel”.
El experto enfatizó la legitimidad de las acciones yemeníes, afirmando que las operaciones de Yemen, y en particular el rol del movimiento de resistencia Ansar Allah, «son determinantes en las actuales circunstancias». Argumentó que Yemen «ejecuta lo que está realmente consignado en la convención contra el genocidio y lo tocante al derecho internacional humanitario», es decir, «no transgrede la jurisprudencia internacional, por el contrario, la hace cumplir».
Esta realidad, según él, es tergiversada por los «grandes medios corporativos occidentales» que «muestran a Yemen como el agresor». Para el analista, «Israel es una entidad criminal a cargo de un gobierno genocida,» y la «honorabilidad, la dignidad… está de parte de Yemen”.
Llamado a la Solidaridad y Advertencia de Escalada Ilimitada
Respecto al llamado de Yemen a la solidaridad árabe e islámica con Palestina y su insistencia en mantener las acciones militares hasta el levantamiento del bloqueo de Gaza, Sánchez Marín lo calificó como una «presión fundamental».
Si bien las autoridades yemeníes cumplen con sus «deberes religiosos, morales, humanitarios» hacia el pueblo palestino, el analista considera que «Yemen junto a Irán han sido los únicos países en el mundo que han asumido con decisión la tarea de hacer cumplir la justicia al nivel internacional». Esta justicia, explicó, implica «asumir por mano propia la defensa de una población que está siendo exterminada,» en lo que calificó como «uno de los genocidios más espantosos de todos los tiempos”.
El experto arremetió contra la inacción global, declarando que la «humanidad entera es cómplice de la aberración» por su «indolencia» y «falta de reacción y de adopción de medidas drásticas» contra los perpetradores, sus auspiciadores y sus beneficiarios.
Criticó duramente a «los países árabes, sus organizaciones, sus monarquías,» calificándolos de «traidoras de Palestina», y a los dirigentes musulmanes por haber «traicionado la UMA islámica, la unidad, la fe compartida». Por ello, resaltó la «importancia del llamado de Yemen a la solidaridad árabe, a la solidaridad islámica» con el pueblo palestino.
Finalmente, Sánchez Marín advirtió que la situación «puede escalar, por supuesto que va a seguir escalando si no se le pone fin a Israel,» a esta «entidad sionista cuya voracidad, cuya codicia parece no tener límites».
Los organismos internacionales no actúan porque «esos países beneficiarios, esos países interesados, lo que hacen es auspiciar los crímenes que comete esta entidad suministrándole armas». Mencionó específicamente a Estados Unidos, Alemania y otros países europeos por el suministro de armamento, así como a países de Asia occidental por permitir el paso de suministros y a Turquía por «hacer un doble juego».
El analista político concluyó que «la humanidad entera tiene que actuar» y que los gobiernos deben ser presionados, ya que, a pesar de algunos avances, «hace falta mucho más, porque el genocidio está avanzando, y la gente sigue muriendo y padeciendo».
Ver también
Entrevista original en HispanTV:
Yemen lidera la causa palestina con acciones valerosas contra Israel